Este lunes, miles de jóvenes, estudiantes, profesores y sobrevivientes de la Masacre de Tlatelolco salieron a las calles a exigir justicia por los estudiantes que asesinó el Estado mexicano, encabezado por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, el 2 de octubre de 1968, en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México.
Desde la Ciudad de México hasta el norte del país y los estados del sur, el sentimiento de repulsión por los actos de represión en contra de los estudiantes se generaliza.
Este 2 de octubre, en la Ciudad de México, desde temprana hora se izó la bandera de México a media asta en la Plaza de las Tres culturas.
Justo en medio de las edificaciones prehispánicas de los Tlatelolcas, el edificio de la Secretaría de Relaciones exteriores y el Edificio Chihuahua, este último como el escenario desde donde se gestó la matanza de los estudiantes.
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La tarde de este lunes, contingentes partieron desde distintos puntos de la Ciudad de México para señalar 55 años de impunidad en la gestión de Gustavo Díaz Ordaz y su secretario de gobernación, Luis Echeverría Álvarez.
Sólo en la Ciudad de México y la zona metropolitana fueron 19 marchas y 16 concentraciones masivas de estudiantes y activistas en diversas alcaldías.
Ayotzinapa vive en la lucha contra la represión estudiantil
Al grito de justicia se sumaron familiares y activistas del caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que para las 05:00 arribaron al Monumento a la Revolución, a la plaza de las Tres Culturas y otros sitios emblemáticos de la capital del país.
Durante la marcha, se registraron las típicas pintas de protesta “2 de octubre no se olvida”, “fue el Estado” y otras consignas de los manifestantes en torno a la criminalización.
