El gobierno federal tiene un dato contundente para impulsar nuevas reglas sobre celulares en las escuelas: 81% de los 565 mil 396 docentes que respondieron una consulta de la Secretaría de Educación Pública se manifestó a favor de establecer lineamientos para su uso. La cifra fue presentada este lunes como parte del proceso con el que la administración de Claudia Sheinbaum pretende construir una regulación nacional. Se trata de una consulta sobre las experiencias y percepciones de los maestros frente al uso de dispositivos dentro de los planteles.
Entre quienes respondieron, 48% dijo enfrentar problemas para mantener la atención de los alumnos, 38% reportó interrupciones de las actividades escolares relacionadas con los dispositivos y 34% señaló que algunos estudiantes dejan de participar en actividades de convivencia por permanecer con el celular. Otro 38.7% indicó haber observado que conflictos iniciados en redes sociales posteriormente llegan a las aulas u otros espacios escolares.
La preocupación por las distracciones también aparece en mediciones internacionales. PISA 2022 encontró que alrededor de 30% de los estudiantes de países de la OCDE declaró distraerse con dispositivos digitales durante la mayoría o todas sus clases de matemáticas. Quienes reportaron esa distracción obtuvieron, en promedio, 15 puntos menos en esa materia, incluso después de considerar diferencias socioeconómicas. La OCDE también encontró menor distracción en escuelas donde los celulares estaban prohibidos, particularmente cuando las restricciones se hacían cumplir.
Otros estudios han encontrado resultados distintos al evaluar prohibiciones más amplias. Una investigación publicada en 2025 con mil 227 adolescentes de 30 escuelas inglesas encontró que las políticas restrictivas redujeron el tiempo de celular y redes sociales dentro de la escuela, pero no detectó diferencias significativas en el uso total durante la semana ni un mejor bienestar mental respecto de estudiantes de planteles con políticas más permisivas.
En Estados Unidos, una investigación publicada por el National Bureau of Economic Research en abril de 2026 estudió escuelas que obligaron a guardar los teléfonos en bolsas cerradas durante la jornada. El uso de los dispositivos cayó considerablemente; durante el primer año también aumentaron los incidentes disciplinarios y disminuyó el bienestar reportado por los estudiantes, efectos que posteriormente desaparecieron, mientras el bienestar mostró mejoras.
La UNESCO reporta que 114 sistemas educativos cuentan ya con prohibiciones nacionales sobre teléfonos celulares en las escuelas y, al mismo tiempo, plantea que las restricciones deben acompañarse de educación digital para que los estudiantes aprendan a administrar el tiempo frente a las pantallas y utilizar responsablemente la tecnología. En México, la SEP trabaja ahora con autoridades educativas estatales en los lineamientos que definirán cómo se regularán estos dispositivos en los planteles del país.