A casi dos décadas de la desaparición de Mónica Ávalos Cortés, familiares de la mujer aprovecharon la movilización por el Día Internacional de la Mujer para exigir que se retome la investigación y se esclarezca su paradero. Durante la marcha del 8M en Morelia, integrantes de su familia hicieron público el caso y solicitaron el acompañamiento de colectivas feministas para impulsar las indagatorias.
Mónica Ávalos desapareció el 14 de septiembre de 2007, cuando acudió a visitar a sus dos hijos a un domicilio en la colonia La Aldea. Según el relato de sus familiares, la mujer entró a la vivienda y nunca volvió a salir, por lo que desde entonces se desconoce su paradero. En ese momento tenía 35 años de edad.
De acuerdo con la familia, la mujer había sufrido violencia por parte de su expareja, de quien ya no vivía separada, situación que consideran un elemento relevante para esclarecer lo ocurrido. Sus parientes sostienen la hipótesis de que el exesposo podría estar relacionado con la desaparición y señalan que los hijos de la mujer podrían aportar información sobre lo sucedido ese día.
También denunciaron que, pese al tiempo transcurrido, la investigación oficial no ha mostrado avances significativos. Señalan que el expediente del caso contiene información mínima y que desde la entrega de muestras de ADN por parte de la familia no han recibido nuevas notificaciones ni seguimiento por parte de las autoridades.
Ante este panorama, los familiares decidieron visibilizar el caso durante la movilización del 8M con la intención de reactivar la búsqueda, solicitar el apoyo de organizaciones de derechos humanos y lograr que las autoridades retomen la investigación para conocer el destino de Mónica Ávalos.