El abogado de Lindsay Clancy, acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts, pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, considerar un indulto para su clienta luego de que el juicio en su contra terminara sin un veredicto.
Kevin Reddington hizo la petición durante una entrevista con el programa Good Morning America, en la que destacó las condiciones de salud mental que, según la defensa, enfrentaba Clancy al momento de los hechos.
El proceso judicial fue declarado nulo la semana pasada después de que el jurado no lograra alcanzar una decisión unánime. Ante este escenario, la Fiscalía y la defensa deberán determinar si buscan un nuevo juicio, negocian un acuerdo o ponen fin al proceso.
Clancy, una exenfermera de 36 años, está acusada de haber estrangulado a sus hijos Cora, de cinco años; Dawson, de tres, y Callan, de ocho meses, en enero de 2023, en su vivienda de Duxbury, Massachusetts. Después de los hechos intentó suicidarse y quedó parcialmente paralizada.
La mujer reconoce haber provocado la muerte de sus hijos, pero se declaró no culpable de asesinato al argumentar que sufrió un episodio psicótico relacionado con la depresión posparto.
La solicitud a Trump enfrenta además una limitación legal, debido a que el caso se lleva bajo leyes estatales y la facultad presidencial de indulto corresponde a delitos federales. La propia defensa reconoció que la petición busca principalmente obtener algún tipo de intervención del mandatario.
Reddington incluso planteó que Trump podría influir políticamente en el caso, al señalar que el fiscal encargado, Tim Cruz, pertenece al Partido Republicano.
Trump ya se había referido al proceso y calificó los hechos como una situación terrible. Tras la anulación del juicio, señaló que Clancy tendría que enfrentar las consecuencias, ya fuera en una institución psiquiátrica, en prisión o mediante otro proceso judicial.
Por ahora, el futuro del caso permanece abierto mientras las autoridades de Massachusetts determinan los siguientes pasos legales.