Los abogados del magnate del hip-hop Sean “Diddy” Combs buscarán este jueves convencer a un tribunal federal de apelaciones de que su cliente fue tratado de manera injusta durante el juicio que derivó en su condena por delitos relacionados con prostitución, además de argumentar que la Primera Enmienda de Estados Unidos debería permitirle recuperar su libertad.
Combs, de 56 años, permanece recluido en una prisión federal en Nueva Jersey y no estará presente durante los alegatos ante el panel de tres jueces. Su defensa impugna tanto la condena como la sentencia de más de cuatro años de prisión, con la intención de que el fallo sea revocado o, en su defecto, se le dicte una pena menor.
En documentos presentados ante la corte, los abogados reiteraron que las grabaciones realizadas por el artista, en las que participaban sus parejas y trabajadores sexuales, deben considerarse como “pornografía amateur” protegida por la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión. Asimismo, sostienen que el término prostitución debe interpretarse de forma estricta y no incluir lo que describen como una actividad de carácter expresivo y voyerista.
La defensa también cuestiona la severidad de la sentencia, al señalar que el juez del juicio consideró de forma errónea elementos como fraude, coerción y el supuesto papel de Combs como organizador de una red delictiva. Cabe destacar que el artista fue absuelto de cargos más graves como trata sexual y asociación delictuosa, los cuales podían derivar en cadena perpetua.
Sin embargo, los fiscales federales rechazaron estos argumentos al afirmar que las grabaciones no convierten el caso en un asunto de libertad de expresión. En su postura, advirtieron que aceptar dicha interpretación abriría la puerta para que actividades ilegales, como burdeles con actos “escenificados”, buscaran protección constitucional.
Combs fue declarado culpable bajo la Ley Mann, que prohíbe el traslado de personas entre estados con fines sexuales ilícitos. Los fiscales también sostienen que la sentencia impuesta es adecuada y acorde a los delitos comprobados.
El juicio, realizado el año pasado, expuso aspectos controvertidos de la vida privada del empresario musical, incluyendo testimonios sobre violencia, consumo de drogas y encuentros sexuales denominados “freak-offs” o “noches de hotel”. Aunque Combs no declaró ante la corte, su defensa reconoció comportamientos violentos, pero acusó a la fiscalía de criminalizar su vida personal.
De acuerdo con la Oficina Federal de Prisiones, la liberación del artista está prevista para abril de 2028, mientras se resuelve el proceso de apelación.