El Palacio de Rambouillet, ubicado al suroeste de París, abrió al público un nuevo espacio que permite recorrer por primera vez las antiguas habitaciones presidenciales utilizadas por Valéry Giscard d’Estaing durante su mandato. La restauración comprende cerca de 250 metros cuadrados e incluye un dormitorio con baño, una habitación para invitados, dos salones, un vestíbulo y otras áreas privadas que permanecían cerradas a los visitantes.
Los trabajos de restauración buscaron recrear el aspecto que tenía el apartamento presidencial en 1975, cuando el mandatario francés impulsó una renovación del recinto con mobiliario histórico y objetos de uso cotidiano. El recorrido incorpora piezas originales, documentos, elementos decorativos y referencias a la vida diaria del entonces presidente y su familia, gracias a la colaboración de la Fundación Valéry Giscard d’Estaing.
El Palacio de Rambouillet es considerado un sitio único en Francia por haber funcionado sucesivamente como residencia de reyes durante el Antiguo Régimen, del emperador Napoleón Bonaparte y, posteriormente, de diversos presidentes de la República. En sus instalaciones también se conservan espacios utilizados por Napoleón, como su dormitorio y baño, además de otras salas vinculadas a distintos periodos de la historia francesa.
La apertura forma parte de un proyecto para ampliar las áreas accesibles al público desde que el recinto dejó de ser residencia presidencial en 2018. La nueva visita también incorpora un recorrido dedicado a un siglo de diplomacia en Rambouillet, donde se recuerda la celebración de cumbres internacionales, reuniones de jefes de Estado y negociaciones diplomáticas que marcaron la política exterior de Francia durante el siglo XX.
Además de las nuevas salas, los visitantes pueden recorrer otros espacios emblemáticos del complejo, entre ellos la Lechería de la Reina, construida para María Antonieta, y la Casa de las Conchas, así como jardines y salones históricos que forman parte del patrimonio arquitectónico del castillo.