Activista trans haría historia al llegar al Parlamento de Nepal
evangelio | 16 marzo, 2026

La activista nepalí Bhumika Shrestha está a punto de convertirse en la primera mujer trans en integrar el Parlamento de Nepal, luego de ser incluida en la lista de legisladores del Rastriya Swatantra Party (RSP), fuerza política que ganó las recientes elecciones impulsada por el voto joven.

La designación oficial aún está en proceso, pero su inclusión en la lista de representación proporcional coloca a Shrestha a un paso de ocupar un escaño en la Cámara de Representantes, un hecho que marcaría un precedente en la historia política del país asiático.

La activista celebró el anuncio en Katmandú, desde la sede de la Blue Diamond Society, organización clave en la defensa de los derechos de la comunidad LGBTIQ+ en Nepal y de la cual ha sido una de sus principales figuras durante casi dos décadas.

Su eventual llegada al Legislativo también refleja el ascenso de nuevas plataformas políticas urbanas que han capitalizado el descontento juvenil frente a los partidos tradicionales. Entre sus figuras destaca Balendra Shah, exrapero y actual alcalde de la capital nepalí, considerado uno de los rostros de la llamada “Generación Z” en la política nacional.

Aunque el conteo final de votos concluyó días atrás, la confirmación oficial de los escaños asignados por representación proporcional depende de un proceso de validación encabezado por la Comisión Electoral de Nepal.

Este organismo revisa que las listas partidistas cumplan con las cuotas de representatividad étnica y social establecidas por la Constitución, que garantizan espacios a distintos grupos históricamente marginados, como las nacionalidades indígenas adibasi janajati, categoría bajo la cual fue postulada Shrestha.

Nacida en 1988, la historia de vida de Shrestha está ligada a los avances sociales del país. A los 16 años abandonó sus estudios debido al acoso escolar, pero con el paso del tiempo se convirtió en una de las principales impulsoras de reformas legales en favor de la diversidad sexual.

Su activismo fue clave para que Nepal se colocara como referente mundial en 2007 al reconocer oficialmente la categoría de “tercer género” en documentos de identidad.

En 2015 volvió a marcar un precedente al convertirse en la primera persona nepalí en viajar con un pasaporte que la identificaba en la categoría “O” (Otros). Más tarde, en 2021, logró que el gobierno actualizara su ciudadanía al género femenino, consolidando legalmente su identidad como mujer trans tras años de lucha.

Su trayectoria internacional también ha sido reconocida. En 2022 recibió un reconocimiento del Departamento de Estado de Estados Unidos por su labor en la defensa de los derechos humanos.

Comparte