Organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes solicitaron al gobierno de Estados Unidos facilitar el regreso de Jessica Treviño Villegas, una mexicana beneficiaria del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), quien fue deportada en marzo de 2026 pese a que su autorización para permanecer y trabajar en el país seguía vigente hasta abril de 2027.
Jessica Treviño llegó a Estados Unidos cuando tenía siete años y residía en Álamo, Texas. Es madre de tres menores de nacionalidad estadounidense, de 13, 14 y 16 años, quienes permanecen en ese país bajo el cuidado de familiares mientras ella vive en Matamoros, Tamaulipas.
Su defensa presentó una demanda ante una corte federal del sur de Texas para solicitar la restitución de su estatus migratorio y su retorno inmediato. Los abogados sostienen que la deportación fue ilegal, ya que DACA impedía su expulsión mientras el beneficio permaneciera vigente. Además, impugnaron el procedimiento mediante el cual las autoridades iniciaron la cancelación de su protección al argumentar un supuesto viaje no autorizado fuera de Estados Unidos, derivado de la propia deportación.
El caso ha reavivado el debate sobre la situación de los beneficiarios de DACA. Organizaciones civiles señalaron que decenas de personas con este programa han sido detenidas y deportadas durante el actual gobierno, mientras continúan las acciones legales para buscar el regreso de Jessica Treviño y su reunificación con sus hijos.