Integrantes de la organización ambientalista Conservación e Investigación de la Biodiversidad (Conibio Global A.C.) realizaron su sexta manifestación pacífica en aguas del Golfo de México, frente a Playa Bagdad, en Matamoros, Tamaulipas, para solicitar la intervención del Gobierno de México ante el lanzamiento número 13 del sistema Starship de SpaceX. Los activistas pidieron la participación de la presidenta Claudia Sheinbaum y de diversas dependencias federales para evaluar los posibles impactos ambientales derivados de las operaciones aeroespaciales realizadas desde Starbase, Texas.
Starship es el sistema de transporte espacial reutilizable desarrollado por SpaceX para futuras misiones tripuladas y de carga hacia la Luna, Marte y otros destinos del espacio. Está conformado por una nave espacial y el propulsor Super Heavy, considerado el más potente construido hasta la fecha.
La protesta forma parte de la denominada Operación Golfo de México, iniciativa impulsada por Conibio Global para documentar la presencia de residuos espaciales en costas mexicanas y promover medidas de protección para especies marinas que habitan en la región. La organización sostiene que los restos de algunos lanzamientos han llegado a territorio nacional y representan un riesgo potencial para los ecosistemas costeros.
A bordo de una embarcación, Jesús Elías Ibarra Rodríguez, presidente de Conibio Global, solicitó la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones. Los manifestantes desplegaron una manta con la leyenda “México no es el basurero espacial de SpaceX. Alto a la contaminación del Golfo de México. Actúen ya”.
La organización ha denunciado la presencia de alrededor de 40 kilómetros de residuos espaciales dispersos en playas mexicanas y la existencia de tres propulsores sumergidos en aguas del Golfo de México. Asimismo, indicó que continúa colaborando con especialistas para determinar los posibles efectos ambientales de estos materiales sobre la fauna marina. Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han confirmado oficialmente la existencia de riesgos asociados con dichos restos.
La titular de la SEMARNAT, Alicia Bárcena, informó recientemente que el Gobierno de México mantiene trabajos de evaluación en la zona y analiza mecanismos de cooperación internacional para atender las denuncias relacionadas con residuos provenientes de lanzamientos espaciales realizados cerca de la frontera.
El vuelo número 13 de Starship incluyó maniobras del propulsor Super Heavy sobre aguas del Golfo de México, motivo por el que la Secretaría de Marina emitió avisos preventivos para la navegación en las áreas marítimas contempladas para las operaciones aeroespaciales.