Colectivos y organizaciones sociales realizaron una jornada de retas de futbol en el Zócalo de la Ciudad de México como acto de protesta contra el Mundial de Futbol 2026, al que califican como un proyecto que podría provocar desplazamiento social y transformación urbana acelerada en la capital del país.
La actividad fue convocada por agrupaciones que también recordaron el aniversario del asesinato del defensor comunitario Samir Flores Soberanes, ocurrido en 2019, y que ha sido retomado por diversos movimientos sociales como símbolo de resistencia territorial. Durante la jornada, participantes utilizaron balones intervenidos con consignas políticas y figuras públicas como forma de crítica hacia decisiones vinculadas con el torneo internacional.
De acuerdo con los organizadores, el objetivo fue cuestionar el modelo de ciudad que, aseguran, se impulsa rumbo a la Copa del Mundo, señalando riesgos de encarecimiento del suelo, cambios en el uso del espacio público y procesos de gentrificación en zonas cercanas a sedes y corredores turísticos. También defendieron el futbol popular como herramienta de expresión social frente a lo que consideran la comercialización excesiva del deporte.
La protesta se desarrolló sin reportes de incidentes mayores y formó parte de una serie de movilizaciones que colectivos han anunciado en torno a la organización del Mundial, cuya inauguración está prevista para junio de 2026 en México, Estados Unidos y Canadá.