Adiós a los “objetos”: Michoacán reconoce a los animales como seres sintientes y castigará por ley el maltrato
evangelio | 2 enero, 2026

El estado de Michoacán inicia este 2026 con un cambio de paradigma legal que redefine la relación entre la sociedad y la fauna. Con la aprobación de la reforma ambiental impulsada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, los animales han dejado de ser considerados meros objetos para ser reconocidos formalmente como seres sintientes y sujetos de consideración moral. Alejandro Méndez López, titular de la Secretaría del Medio Ambiente (Secma), destacó que esta modificación constitucional no solo es un avance ético, sino un mandato jurídico que obliga a las autoridades estatales, municipales y comunales a garantizar un trato digno, la conservación y el cuidado tanto de especies domésticas como silvestres bajo el amparo de la ley.

 

Esta nueva normativa distribuye la responsabilidad de manera clara: mientras los ciudadanos tienen el deber ético de respetar la vida animal, el Estado asume la obligación jurídica de perseguir y sancionar cualquier acto de crueldad. La reforma prohíbe estrictamente el maltrato en todo el territorio michoacano y establece mecanismos para prevenir el sufrimiento innecesario. Además, se incluye por primera vez la promoción de una cultura de cuidado responsable que obliga a las instituciones a brindar atención directa a los animales en situación de abandono, transformando el bienestar animal en una política de seguridad pública y salud ambiental vinculada a los ejes estratégicos del Plan Michoacán.

 

El compromiso gubernamental busca que esta ley no sea letra muerta, sino una herramienta de aplicación efectiva que se alinee con los marcos legales federales para preservar la biodiversidad del estado. Méndez López subrayó que este avance forma parte del Plan Morelos, el cual ahora se engarza con las metas de desarrollo estatal para asegurar que Michoacán sea un referente en la defensa de la vida e integridad de todas las especies. Con esta base legal, se espera que las fiscalías y las policías ambientales tengan mayores facultades para intervenir en casos de abuso, consolidando un entorno donde el respeto a la vida animal sea un pilar fundamental de la convivencia social y el equilibrio ecológico regional.

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