Advierten por aumento de casos de cáncer entre sobrevivientes del 11 de septiembre
evangelio | 19 septiembre, 2026

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, expertos de la salud advierten que Estados Unidos podría enfrentar un incremento de casos de cáncer relacionados con la exposición al polvo y los contaminantes liberados tras el derrumbe del World Trade Center.

De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), alrededor de la mitad de los 54 mil sobrevivientes que cumplen los requisitos para recibir atención mediante el Programa de Salud del World Trade Center tienen actualmente un diagnóstico de cáncer. La cifra es aproximadamente tres veces mayor que la registrada hace cinco años.

Los CDC estiman que hasta 400 mil personas estuvieron expuestas a los contaminantes generados por el colapso de las Torres Gemelas. Entre ellas se encontraban bomberos, paramédicos y otros trabajadores de emergencia, además de personas que vivían, trabajaban o estudiaban en las inmediaciones y que inhalaron partículas durante los meses posteriores a los ataques.

El polvo contenía materiales de construcción pulverizados, residuos de la combustión del combustible de aviación y metales pesados como cadmio, plomo y mercurio. También se liberaron grandes cantidades de asbesto, utilizado como material ignífugo en una de las torres.

Uno de los mayores focos de preocupación entre los investigadores es el mesotelioma, un tipo de cáncer poco frecuente asociado principalmente con la exposición al asbesto. Hasta ahora se han identificado 38 casos entre las casi 155 mil personas inscritas en el Programa de Salud del World Trade Center, una incidencia que, según especialistas citados por CNN, parece ser varias veces superior a la observada en la población general.

Los investigadores señalan que el impacto sanitario podría continuar durante las próximas décadas debido al largo periodo que puede transcurrir entre la exposición al asbesto y la aparición de enfermedades. En el caso del mesotelioma, ese periodo puede extenderse entre 25 y 50 años.

La preocupación también se relaciona con la forma en que fueron evaluados inicialmente los riesgos ambientales. Tras los atentados, autoridades estadounidenses aseguraron que el aire y el agua eran seguros; investigaciones posteriores cuestionaron esas evaluaciones y señalaron que las primeras pruebas no detectaron algunas partículas de asbesto debido a las limitaciones de los métodos utilizados.

Actualmente, el Programa de Salud del World Trade Center continúa incorporando pacientes. Especialistas citados en la investigación señalaron que alrededor de 120 personas se incorporan cada mes, con un aumento particularmente importante entre quienes vivían, trabajaban o estudiaban cerca de la llamada Zona Cero y que no necesariamente participaron en las labores de emergencia.

Los investigadores consideran que el seguimiento médico de las personas expuestas seguirá siendo necesario debido a que algunos de los efectos de la contaminación generada por los atentados pueden manifestarse décadas después.

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