La eliminación del examen de ingreso al nivel medio superior en México podría dejar al sistema educativo sin una herramienta clave para diagnosticar el nivel académico de los estudiantes que egresan de secundaria, advirtió Erik Avilés Martínez, presidente de Mexicanos Primero Michoacán.
El representante de la organización señaló que, aunque la medida puede ampliar el acceso al bachillerato, también implica la pérdida de información necesaria para la planeación educativa y la identificación de rezagos académicos entre estudiantes de distintos contextos escolares y regionales.
Explicó que este mecanismo ha permitido conocer diferencias de aprendizaje entre municipios, escuelas y subsistemas, por lo que su eliminación podría trasladar los retos al interior de los planteles de educación media superior, donde los docentes enfrentarían grupos con niveles heterogéneos sin un diagnóstico previo.
Avilés Martínez reconoció que la eliminación del examen puede beneficiar a estudiantes de comunidades rurales, indígenas y en situación de pobreza, al reducir barreras de acceso que históricamente han limitado su ingreso al bachillerato.
Sin embargo, consideró que cualquier cambio debe acompañarse de evaluaciones diagnósticas, programas propedéuticos y esquemas de tutoría para atender el rezago educativo.
También planteó la necesidad de que el gobierno federal establezca una estrategia integral que incluya recursos y mecanismos de acompañamiento para garantizar tanto el acceso como la permanencia y el aprendizaje en este nivel educativo.
La organización propuso sustituir el examen de selección por una evaluación diagnóstica de ingreso que permita conservar la información sobre el nivel académico sin mantener su función excluyente.