El agave tequilero cultivado en terrenos que hayan sido deforestados después de 2016 no podrá comercializarse para la producción de tequila, como parte de la certificación Agave Responsable Ambiental (ARA), aplicada en Michoacán mediante un acuerdo con el Consejo Regulador del Tequila.
Alejandro Méndez López, titular de la Secretaría de Medio Ambiente de Michoacán, explicó que el criterio no depende del régimen de propiedad de los terrenos. La restricción aplica por igual a predios privados, ejidales o pertenecientes a comunidades indígenas, debido a que el objetivo es impedir que el crecimiento de los cultivos de agave avance mediante la eliminación de bosques y selvas.
La certificación ARA toma 2016 como año base para determinar si una plantación de Agave tequilana Weber variedad azul fue establecida en terrenos donde se provocó deforestación. El Consejo Regulador del Tequila señala que el esquema busca garantizar que la materia prima utilizada por la industria provenga de predios sin deforestación.
Michoacán se incorporó a este esquema de protección ambiental junto con otros estados que producen agave destinado a la industria tequilera. La medida busca reducir el cambio de uso de suelo asociado con la expansión de este cultivo y preservar las zonas forestales.
El Consejo Regulador del Tequila establece además mecanismos de registro y trazabilidad para las plantaciones, mientras que los productores pueden verificar la compatibilidad de sus predios antes de establecer nuevos cultivos.
La regulación representa un límite para quienes pretendan establecer agave tequilero mediante la transformación de terrenos forestales, ya que la materia prima proveniente de esas superficies no podrá integrarse a la cadena de producción certificada de tequila.