El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a observadores internacionales al afirmar este martes que ahora “ama Venezuela”, en un aparente cambio de tono respecto a su postura sobre la conflictiva situación política del país sudamericano. La declaración se dio en medio de referencias a conversaciones con la líder opositora venezolana María Corina Machado, sin que el mandatario ofreciera más detalles sobre el alcance de ese diálogo.
Trump hizo el comentario de manera casual ante periodistas, describiendo a Venezuela de forma elogiosa tras meses de tensión política entre Washington y Caracas. “Me sentía tan fuertemente en contra de Venezuela, pero ahora amo Venezuela. Han estado trabajando tan bien con nosotros. Ha sido tan agradable”, dijo, sin precisar a qué acciones se refería con esa “buena” cooperación entre su gobierno y actores vinculados a Venezuela.
La mención de Trump a que ahora “ama Venezuela” llamó la atención porque contrastó con la postura que ha mantenido su administración en los últimos meses, marcada por fuertes sanciones, una operación militar que incluyó la captura de Nicolás Maduro y un ambiente de presión política intensa en la región.
En ese contexto, Trump también mencionó que su gobierno está en diálogo con María Corina Machado, líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, sugiriendo que podría haber una forma de involucrarla en el futuro político de Venezuela. “Estamos hablando con ella y tal vez podamos involucrarla de alguna manera. Me encantaría poder hacerlo, María, tal vez podamos hacerlo”, agregó, sin ofrecer un plan concreto sobre cómo o en qué rol.
Las declaraciones se producen en un momento de alta incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela, donde la transición de poder y la definición de liderazgos tras la salida de Maduro siguen siendo temas críticos. A pesar de las declaraciones de cooperación, analistas señalan que no hay claridad sobre el papel que Washington quiere jugar ni sobre cómo se traduciría ese aparente cambio de tono en políticas concretas para el país sudamericano.
El giro sorprendente en el lenguaje de Trump hacia Venezuela y sus alusiones a Machado han generado preguntas tanto dentro como fuera de Estados Unidos, donde expertos en política hemisférica analizan qué implicaciones reales podría tener este marcado contraste entre declaraciones públicas y acciones políticas en curso.