La controversia comenzó en Quiroga, un municipio ubicado en la ribera del lago de Pátzcuaro, en Michoacán, conocido por su producción de carnitas y por ser una de las puertas de entrada a la región lacustre. Ahí, la alcaldesa Alma Mireya González Sánchez difundió un video relacionado con las actividades del Mundial de Futbol 2026 en el que presentó a un pato llamado “Merlín” como una especie de mascota simbólica del municipio.
El problema no fue el ave, sino la manera en que apareció en las imágenes. Durante la grabación, el pato fue sostenido por las alas mientras era mostrado ante la cámara, una acción que desató críticas de ciudadanos, defensores de animales y médicos veterinarios, quienes señalaron que manipular a un pato de esa forma puede provocar daños en articulaciones, músculos y ligamentos. Algunos usuarios también señalaron que el animal expulsó líquido por el pico durante el video, lo que fue interpretado como una posible señal de estrés.
González Sánchez, presidenta municipal para el periodo 2024-2027 y surgida de la coalición integrada por PAN, PRI y PRD, explicó posteriormente que encontró al pato caminando sobre el libramiento de Quiroga y que decidió resguardarlo mientras localizaba a su propietario. Según su versión, el dueño acudió por el animal y después decidió regalárselo como agradecimiento por haberlo recuperado. Fue entonces cuando comenzó a aparecer en publicaciones relacionadas con el Mundial.
La presión pública creció durante las siguientes horas y el caso trascendió el ámbito local. Veterinarios consultados por distintos medios advirtieron que esa forma de sujetar al ave no es la adecuada y podría ocasionar lesiones físicas, mientras que usuarios exigieron un mejor trato hacia los animales por parte de las autoridades. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente precisó que, al tratarse de un animal doméstico, cualquier posible actuación correspondería a autoridades estatales.
Ante los cuestionamientos, la alcaldesa difundió un nuevo video junto a un veterinario para mostrar una revisión médica del pato. De acuerdo con el diagnóstico presentado, el ave no mostraba lesiones aparentes y sus signos vitales se encontraban dentro de parámetros normales. González Sánchez reconoció que no tiene experiencia manejando patos y sostuvo que nunca tuvo intención de lastimarlo. Sin embargo, las críticas continuaron concentrándose en las imágenes originales y en el mensaje que transmite que una autoridad municipal manipule de esa manera a un animal durante un acto público.