Tras el Simulacro Nacional realizado el 19 de septiembre, autoridades y especialistas recuerdan la importancia de mantener los protocolos de protección civil ante un sismo real. La alerta sísmica no predice un terremoto; funciona mediante sensores que detectan movimientos y emiten un aviso cuando se cumplen determinados parámetros, por lo que al escucharla se debe actuar de inmediato y no esperar a sentir el movimiento.
En una vivienda, escuela, oficina o establecimiento, se recomienda dirigirse a las zonas previamente identificadas como de menor riesgo y mantenerse lejos de ventanas, cristales, objetos que puedan caer o elementos que puedan desprenderse. Si existe un protocolo de evacuación, debe seguirse conforme a las condiciones del inmueble y no deben utilizarse elevadores durante la emergencia.
Si el sismo sorprende a una persona en la vía pública, debe alejarse de edificios, postes, cables eléctricos y estructuras que puedan desprenderse. Quienes estén en un automóvil deben detenerse en un sitio seguro cuando las condiciones lo permitan y permanecer alejados de estructuras que representen peligro.
La preparación también incluye identificar rutas de evacuación, zonas de menor riesgo y puntos de reunión, además de contar con un plan familiar de protección civil. Estas medidas permiten responder con mayor rapidez cuando una alerta corresponde a una emergencia verdadera.