Organizaciones ambientales y defensores del territorio denunciaron un incremento de amenazas, agresiones y presencia del crimen organizado en distintas regiones de Michoacán relacionadas con la defensa del agua y los bosques, particularmente en zonas afectadas por el cambio ilegal de uso de suelo y la expansión de huertas de aguacate y frutillas.
El presidente del Consejo Estatal de Ecología de Michoacán, Vicente Estrada Torres, señaló que existe una disputa por el control del agua y del territorio, derivada del uso irregular de recursos hídricos para actividades agrícolas sin permisos o concesiones, situación que ha provocado afectaciones en manantiales y ríos de diversas comunidades.
Entre los casos denunciados se encuentra el de Villa Madero, donde habitantes detectaron bombas clandestinas conectadas a manantiales que abastecen al río Curucupatzeo, además de comunidades de la Meseta Purépecha como Sevina, Acachuén y Tingambato, donde comuneros han reportado tala ilegal y saqueo de madera.
Las declaraciones fueron realizadas en medio de la difusión de la Declaratoria en Memoria a los Defensores Ambientales en Michoacán, documento impulsado por organizaciones y familiares de activistas asesinados o desaparecidos, que busca reunir firmas para ser entregado el próximo 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente.
El documento recuerda a Roberto Chávez Bedolla y Lázaro Mendoza Ramírez, asesinados en abril de 2026, y plantea acciones enfocadas en preservar la memoria de defensores ambientales, promover la conciencia sobre la protección de bosques y cuerpos de agua, y respaldar la creación de una bandera en homenaje a quienes han defendido el territorio en Michoacán.
Las comunidades continúan enfrentando condiciones de inseguridad mientras intentan proteger recursos naturales y denunciaron falta de atención de las autoridades frente a estos conflictos.