El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, rechazó los señalamientos que lo relacionan con una presunta investigación de autoridades estadounidenses por posibles vínculos con el crimen organizado y aseguró que no existe ninguna notificación oficial en su contra.
El mandatario estatal sostuvo que nunca ha recibido un citatorio, comunicación o aviso de autoridades de México o Estados Unidos que le informe sobre alguna indagatoria relacionada con un delito.
Villarreal calificó como falsos los señalamientos que buscan vincularlo con presuntas operaciones de lavado de dinero o financiamiento de organizaciones criminales durante procesos electorales.
También cuestionó las declaraciones atribuidas a Jocelyn Hernández Jiménez, exoperadora electoral de Morena en Sinaloa, al señalar que ella misma habría aclarado anteriormente que sus palabras fueron manipuladas y tergiversadas.
El gobernador afirmó que no existe evidencia objetiva o verificable que sustente las acusaciones en su contra y consideró que se están retomando señalamientos que, dijo, ya habían sido desmentidos.
Asimismo, rechazó versiones relacionadas con supuestos ingresos a Estados Unidos mediante un permiso especial conocido como “parole”. Aseguró que nunca utilizó ese mecanismo para ingresar al país y que su situación migratoria fue aclarada previamente.
Villarreal insistió en que cualquier acusación debe estar respaldada por pruebas y sostuvo que continuará concentrado en las labores de gobierno, particularmente en materia de seguridad y atención a las necesidades de las familias tamaulipecas.