Amnistía Internacional (AI) exigió a las autoridades de Jalisco localizar y presentar con vida a todas las personas detenidas cuyo paradero no había sido esclarecido tras la manifestación del domingo 11 de octubre en Guadalajara, donde ciudadanos protestaron para exigir agua limpia y denunciar problemas en el suministro.
La organización condenó el operativo policial realizado en las inmediaciones de Casa Jalisco, en el que agentes utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua a presión para dispersar a los manifestantes. Durante los enfrentamientos se registraron personas lesionadas y decenas de detenciones.
De acuerdo con el Gobierno de Jalisco, 39 personas fueron detenidas durante la movilización. Sin embargo, Amnistía Internacional señaló que testimonios de organizaciones civiles y de personas liberadas apuntaban a que el número de arrestados podría superar los 50, por lo que demandó información precisa sobre su situación jurídica y ubicación.
La directora ejecutiva de Amnistía Internacional México, Edith Olivares Ferreto, sostuvo que la represión no debe utilizarse contra quienes se reúnen pacíficamente para exigir el cumplimiento de sus derechos. También advirtió sobre posibles violaciones a las libertades de expresión y reunión.
El organismo pidió al Gobierno estatal y a las autoridades judiciales investigar de manera expedita y profesional los hechos, esclarecer las denuncias sobre uso excesivo de la fuerza y detenciones arbitrarias, y sancionar a los responsables si se acreditan abusos.
Asimismo, solicitó revisar los cargos penales imputados a los manifestantes para evitar que se utilicen figuras jurídicas con el propósito de inhibir o castigar la protesta social.
AI recordó que las personas detenidas tienen derecho a conocer los motivos de su arresto, contar con representación legal, comunicarse con sus familiares y recibir un trato digno, sin tortura, intimidación ni amenazas.
La organización también llamó a las autoridades encargadas del abastecimiento de agua a restablecer el diálogo con los habitantes afectados y atender sus demandas, que desde hace meses se relacionan con la calidad del agua que llega a los hogares de la zona metropolitana de Guadalajara.
La protesta del domingo comenzó como una movilización para exigir agua limpia y suficiente, pero terminó con enfrentamientos frente a la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus. El caso abrió cuestionamientos sobre la actuación policial y la información disponible para las familias de las personas detenidas.