La Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR) lanzó una alerta sobre la tendencia entre menores de imitar los juegos violentos de la popular serie surcoreana El juego del calamar.
Se trata de una situación ha generado intensos debates en colegios, familias y redes sociales sobre el impacto de los contenidos violentos en la infancia.
ANAR ha recibido múltiples reportes por medio de sus líneas de ayuda, donde niños recrean en patios escolares juegos inspirados en la serie, los cuales incluyen castigos que podrían causar daños físicos o psicológicos.
La serie, disponible en Netflix y clasificada como no apta para menores de 16 años, aborda temáticas oscuras como la desesperación y la moralidad extrema.
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La fundación advierte que los menores, al no contar con las herramientas necesarias para distinguir la ficción de la realidad, corren el riesgo de normalizar la violencia que observan en la pantalla.
La psicóloga infantil Mary Carmen Llano, quien ha observado a sus alumnos imitar juegos como “Luz Verde, Luz Roja”, destacó la preocupación sobre los efectos que esos contenidos pueden tener en el desarrollo emocional de los niños.
Para enfrentar la problemática, ANAR propone una serie de recomendaciones para padres y educadores, que incluyen la supervisión activa del contenido consumido, el diálogo abierto sobre los riesgos de imitar comportamientos violentos y el fomento de actividades recreativas saludables.
Asimismo, ANAR realiza un llamado a plataformas digitales y productoras para que fortalezcan los mecanismos de restricción de acceso a programas inadecuados.
La responsabilidad de proteger a los menores es un esfuerzo colectivo que involucra tanto a familias como a instituciones educativas y creadores de contenido.