El influencer británico-estadounidense Andrew Tate fue imputado formalmente en Rumanía por presuntos delitos de tráfico de menores, relaciones sexuales con una menor, lavado continuado de dinero y manipulación de testigos, en una investigación que comenzó hace varios años.
Su hermano, Tristan Tate, también enfrenta cargos, entre ellos complicidad en el tráfico de menores, lavado de dinero y acciones destinadas a influir en declaraciones de testigos.
De acuerdo con los fiscales de la Dirección de Investigación del Crimen Organizado y Terrorismo de Rumanía (DIICOT), los hermanos habrían captado a víctimas mediante falsas promesas de relaciones sentimentales para posteriormente obligarlas a producir contenido pornográfico destinado a un negocio de cámaras web.
Una de las acusaciones señala que Andrew Tate habría captado en 2012, en Reino Unido, a una adolescente de 15 años y posteriormente la habría trasladado a Rumanía. Los investigadores sostienen que la joven fue sometida a intimidación, manipulación emocional y violencia física para continuar produciendo material pornográfico.
Las autoridades también afirman que los hermanos habrían obtenido más de 1.2 millones de dólares derivados de las actividades relacionadas con la víctima y que parte de esos recursos habría sido utilizada para adquirir vehículos de lujo, como parte de un supuesto esquema de lavado de dinero.
El proceso representa una nueva etapa de una investigación iniciada en 2022. Un primer expediente contra los hermanos fue devuelto a los fiscales en 2024 debido a irregularidades legales y procesales detectadas por un tribunal.
Actualmente, Andrew y Tristan Tate se encuentran detenidos en Estados Unidos mientras enfrentan un procedimiento de extradición solicitado por Reino Unido, donde también son requeridos por acusaciones de delitos sexuales.
Los hermanos han rechazado las acusaciones y sostienen que son inocentes. Su defensa ha anunciado que cuestionará los aspectos legales y probatorios de la nueva imputación.