El juicio militar contra Khalid Sheikh Mohammed, considerado el principal planificador de los atentados del 11 de septiembre de 2001, fue aplazado nuevamente y ahora comenzaría en junio de 2028 en la base naval de Guantánamo, Cuba.
La decisión fue tomada por el juez militar Michael Schrama, quien fijó el 5 de junio de 2028 como nueva fecha para iniciar el proceso. El caso también involucra a otros tres acusados por su presunta participación en la planeación de los ataques.
La resolución representa un nuevo retraso para un proceso que lleva más de dos décadas sin llegar a juicio. Entre los principales obstáculos se encuentran las disputas legales sobre las pruebas y los procedimientos que pueden utilizarse contra los acusados.
Khalid Sheikh Mohammed fue capturado en Pakistán en 2003 y posteriormente trasladado a centros de detención secretos de la CIA, donde fue sometido a interrogatorios mediante técnicas consideradas tortura. En 2006 fue llevado a Guantánamo.
El gobierno estadounidense acusa a Mohammed de haber concebido y coordinado el plan que derivó en los ataques contra Estados Unidos. Los otros acusados son Walid bin Attash, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al-Hawsawi.
Los cuatro enfrentan cargos relacionados con terrorismo, asesinato y otros delitos derivados de los atentados que dejaron cerca de 3 mil personas muertas.
El proceso ha sufrido numerosos retrasos desde que los acusados fueron formalmente procesados. En 2024, Mohammed y dos de sus compañeros llegaron incluso a aceptar acuerdos de culpabilidad que les habrían permitido evitar la pena de muerte a cambio de declararse responsables.
Sin embargo, esos acuerdos fueron posteriormente anulados, por lo que el caso regresó a la vía del juicio.
Con la nueva resolución, las partes tendrán más tiempo para presentar recursos y resolver los asuntos pendientes antes de que comiencen las audiencias. Aun así, la fecha de 2028 podría modificarse nuevamente si persisten las disputas legales.
Los acusados permanecen detenidos en Guantánamo, mientras las autoridades estadounidenses buscan finalmente llevar ante un tribunal militar el caso relacionado con uno de los ataques terroristas más graves de la historia de Estados Unidos.