En el estado de Michoacán se aprobó una reforma que reconoce la salud menstrual como un derecho y establece medidas para garantizar condiciones de igualdad en el sistema educativo para niñas, adolescentes y personas menstruantes.
La disposición permite justificar faltas escolares cuando existan condiciones menstruales incapacitantes, siempre que se cuente con un diagnóstico médico emitido por instituciones de salud públicas o privadas. Estas ausencias no afectarán el rendimiento académico ni generarán sanciones, además de permitir la reprogramación de exámenes o actividades escolares.
La reforma cobra relevancia al considerar que la menstruación puede implicar síntomas intensos en algunas personas, como dolor abdominal severo, cólicos incapacitantes, fatiga, náuseas, dolor de espalda y malestar general, lo que en ciertos casos dificulta la asistencia regular a clases o la realización de actividades académicas.
El reconocimiento de la salud menstrual como derecho busca reducir la deserción escolar y evitar situaciones de discriminación, al atender una condición biológica que puede impactar de manera directa en el bienestar físico y emocional durante la etapa escolar.
La iniciativa también contempla acciones para fortalecer la educación menstrual en escuelas públicas, mediante información accesible sobre salud, higiene y derechos sexuales y reproductivos, con el objetivo de promover entornos educativos más informados e incluyentes.
Las autoridades señalaron que estas medidas buscan garantizar que las estudiantes puedan continuar su formación sin que su salud menstrual represente una barrera para su desarrollo académico.