Las investigaciones abiertas tras el asesinato de 11 personas en una cancha de futbol de Salamanca, Guanajuato, perfilan a integrantes del Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL) como los probables responsables del ataque, tanto en su planeación como en su ejecución.
De acuerdo con fuentes federales, días antes de la agresión aparecieron mantas con amenazas dirigidas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la comunidad de Lomas de las Flores, lo que refuerza la hipótesis de que la masacre está ligada a la disputa que ambos grupos criminales mantienen por el control del estado desde hace al menos siete años.
Las indagatorias señalan como autor material del ataque a Moisés Soto Bermúdez, identificado como líder de una célula de sicarios conocida como “Los Marros”, nombre que hace referencia a José Antonio Yépez Ortiz, fundador del CSRL, quien permanece en prisión pero, según autoridades estadounidenses, continúa influyendo en las operaciones del grupo.
Soto Bermúdez también es investigado por su presunta participación en delitos como distribución de droga, homicidios y extorsión contra productores, principalmente en el municipio de Irapuato. Esta célula criminal operaría bajo la coordinación de Mario Eleazar Lara Belman, alias “El Negro”, “Camorro” o “Gallo”, señalado como uno de los principales generadores de violencia en Salamanca, Irapuato y Celaya.
Lara Belman cuenta con una orden de aprehensión vigente por homicidio calificado y es vinculado además con secuestro, extorsión, narcomenudeo y desaparición forzada. Tanto él como Soto Bermúdez han sido catalogados como objetivos prioritarios por las fuerzas federales debido a su presunta responsabilidad en múltiples hechos violentos y a los mandamientos judiciales pendientes en su contra.