La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) ha designado oficialmente “arancel” como la palabra del año 2025. Esta elección no es casual; responde a la forma en que un término tradicionalmente confinado a los manuales de economía y comercio exterior ha permeado las conversaciones cotidianas, los titulares de prensa y las redes sociales, convirtiéndose en el eje central de la narrativa internacional durante el último ciclo anual.
La Fundación argumentó que la omnipresencia del término se debe principalmente a las crecientes tensiones comerciales globales. Las negociaciones arancelarias y las amenazas de imposición de nuevas tasas -particularmente las promovidas por la administración de Donald Trump- han dominado la agenda geopolítica. Según el Diccionario de la Lengua Española, el arancel es la tarifa oficial que establece los derechos a pagar por servicios como las aduanas. En la práctica contemporánea, se ha consolidado como la herramienta de presión económica por excelencia, utilizada por los Estados para gravar bienes importados y proteger sus mercados internos.
Para obtener esta distinción, “arancel” tuvo que superar a otras once palabras finalistas que también marcaron el pulso del año. Entre las candidatas se encontraban términos relacionados con crisis ambientales y sociales como apagón y macroincendio, fenómenos políticos como trumpismo, y conceptos de seguridad o tecnología como rearme y dron. También figuraron en la lista boicot y generación Z, reflejando la diversidad de temas que compitieron por la atención pública.
Sin embargo, la relevancia económica de “arancel” fue imbatible. Su elección subraya cómo las barreras comerciales han dejado de ser un tema técnico para convertirse en un fenómeno que afecta directamente los precios, la inflación y la estabilidad de las naciones. Al ser elegida por la FundéuRAE, se reconoce que esta palabra ha sido la llave para entender los conflictos y las alianzas que han reconfigurado el orden mundial en 2025, simbolizando una era de proteccionismo y renegociación constante.