Arquidiócesis de Morelia admite temor en comunidades; sigue pendiente reunión con Bedolla
evangelio | 15 marzo, 2026

La Arquidiócesis de Morelia reconoció este domingo que en varias comunidades de Michoacán persisten el temor y delitos como la extorsión. El señalamiento fue hecho por el arzobispo José Armando Álvarez Cano durante una conferencia de prensa realizada en la Catedral de Morelia, donde también confirmó que sigue pendiente una reunión entre los obispos del estado y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla para revisar la situación de seguridad y los alcances del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. 

Álvarez Cano dijo que, en las semanas que ha recorrido distintas zonas de la Arquidiócesis, ha encontrado que en varias localidades continúan el miedo y problemas como las extorsiones. Añadió que, para que una estrategia de paz tenga resultados, no basta con la acción del gobierno y se requiere también la participación de otros sectores, entre ellos la educación, la atención a niños y jóvenes y el acompañamiento espiritual. 

Sobre la reunión con el gobernador, explicó que ya se había planteado un encuentro con los obispos de Michoacán, pero no pudo concretarse porque no coincidieron las agendas. Señaló que existe disposición para retomarlo cuando se den las condiciones. Esa mesa forma parte de los acercamientos abiertos entre autoridades civiles y la Iglesia para abordar seguridad, reconstrucción del tejido social y prevención de la violencia en distintas regiones del estado. 

Durante la misma rueda de prensa también fue abordado otro asunto que ha marcado la relación reciente entre el gobierno estatal y la Arquidiócesis: la investigación sobre 30 camionetas que, de acuerdo con el gobierno de Michoacán, fueron entregadas a la Iglesia durante la administración de Silvano Aureoles. Sobre ese tema, Álvarez Cano señaló que el asunto ya no se ha vuelto a tocar, que él no participó directamente en ese proceso y que actualmente no hay insistencia sobre ese punto. 

La declaración ocurre semanas después de que el gobernador y el propio arzobispo sostuvieran un encuentro público para reforzar trabajos conjuntos orientados a la pacificación del estado. En esa reunión ambas partes hablaron de prevención, atención a las causas de la violencia y recuperación de la tranquilidad en Michoacán. 

Álvarez Cano añadió que la Arquidiócesis también atraviesa un proceso interno de reorganización, pero dejó claro que uno de sus principales retos sigue siendo el mismo que le transmiten sacerdotes de distintas regiones: que en muchas comunidades de Michoacán la violencia todavía pesa sobre la vida diaria. 

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