La Arquidiócesis de Nueva York ofreció un acuerdo por 800 millones de dólares para resolver demandas presentadas por alrededor de mil 300 personas que denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes o personal vinculado a la Iglesia cuando eran menores de edad.
El planteamiento contempla un primer pago de 615 millones de dólares y un monto adicional de 185 millones que se distribuiría en un periodo de 15 meses. Como parte de las condiciones, los demandantes podrán optar por recibir una compensación fija cercana a los 250 mil dólares o someter sus casos a un proceso de evaluación independiente administrado por un fideicomiso.
La propuesta surge tras un proceso de negociaciones y medidas internas adoptadas para reunir recursos, entre ellas la venta de propiedades y ajustes presupuestales. El acuerdo requiere la aceptación de todos los involucrados para poder concretarse.
En caso de no alcanzarse un consenso, se contempla la posibilidad de que las partes recurran a procedimientos legales que podrían prolongar el litigio y afectar los montos de indemnización.
El acuerdo también establece compromisos para transparentar información sobre los responsables de los abusos y mantener actualizados registros públicos con nombres de integrantes del clero señalados por denuncias verificadas, como parte de medidas orientadas a la protección de menores.