El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, informó que este jueves comenzó oficialmente el periodo de 60 días establecido en el memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán para negociar un acuerdo definitivo que permita poner fin a las tensiones entre ambos países y abordar temas como el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas.
Durante una conferencia en la Casa Blanca, Vance explicó que el documento fue firmado la tarde del miércoles, aunque debido a la diferencia horaria con Irán la firma corresponde técnicamente al 18 de junio en territorio iraní. Por ello, el gobierno estadounidense decidió comenzar el conteo oficial del plazo a partir de este jueves.
El memorando establece una fase de negociaciones para alcanzar un acuerdo vinculante que posteriormente deberá ser formalizado mediante mecanismos internacionales. Entre los temas centrales se encuentran las restricciones al programa nuclear iraní, el destino de las reservas de uranio enriquecido y la supervisión de los compromisos asumidos por la república islámica.
Vance señaló que Estados Unidos busca garantías de que Irán no retomará el desarrollo de armas nucleares ni respaldará actividades que generen inestabilidad en Medio Oriente. A cambio, Washington está dispuesto a considerar medidas de alivio económico y el levantamiento gradual de sanciones, siempre que existan mecanismos verificables para comprobar el cumplimiento de los compromisos asumidos por Teherán.
Dentro del acuerdo preliminar, Irán reafirmó que no desarrollará armas nucleares y aceptó continuar las conversaciones sobre sus capacidades de enriquecimiento de uranio bajo supervisión internacional. Las negociaciones también contemplan la participación del Organismo Internacional de Energía Atómica en las tareas de verificación.
El memorando firmado representa una nueva etapa en la relación entre ambos países tras meses de tensión. Durante los próximos 60 días, las delegaciones deberán resolver los puntos más complejos para determinar si es posible alcanzar un acuerdo permanente que incluya compromisos nucleares, comerciales y de seguridad regional.