La directora de Reglamentos del Ayuntamiento de Pátzcuaro, Mayra Isabel Melchor Tena, fue detenida por la Fiscalía de Michoacán (FGE) y puesta a disposición de un juez de control, acusada de feminicidio en grado de tentativa y daño en las cosas doloso, en agravio de su expareja.
La funcionaria del gobierno encabezado por Julio Alberto Arreola Vázquez fue aprehendida y recluida en un penal local, luego de las investigaciones realizadas por la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia Familiar y de Género.
De acuerdo con la Carpeta de Investigación, los hechos ocurrieron el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuando Melchor Tena y su expareja sostuvieron una discusión en el domicilio de la funcionaria.
La discusión escaló y, según la investigación, Melchor Tena agredió físicamente a su expareja y posteriormente utilizó un arma de fuego para dispararle, sin lograr herirla; acto seguido, disparó contra el vehículo de la víctima, ocasionándole daños.
Te puede interesar: Gabriel “N” permanecerá en prisión por feminicidio de profesora en Morelia

Tras la denuncia, la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia Familiar y de Género inició las investigaciones que derivaron en la identificación de Mayra Isabel Melchor Tena como presunta responsable de los delitos.
Días después, se ejecutó una orden de aprehensión en su contra.
Actualmente, la funcionaria se encuentra recluida en el Centro Penitenciario local, a la espera de que se resuelva su situación jurídica.
Hasta el momento, el alcalde de Pátzcuaro emanado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Julio Alberto Arreola Vázquez, no ha emitido declaración alguna respecto a la detención de su funcionaria y la acusación que enfrenta.
Esta detención se suma a la inseguridad y la violencia que azota a Pátzcuaro.
En los últimos cuatro años, el municipio se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos de Michoacán, sirviendo como refugio para grupos del crimen organizado.
Los cárteles operan con impunidad, perpetrando secuestros, asesinatos, ataques y extorsiones, además de la proliferación de delitos patrimoniales como asaltos, robos a transeúntes, comercios y casas habitación.