Andrew Mountbatten-Windsor, conocido como el expríncipe Andrés de Inglaterra, fue arrestado el jueves por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, informó la policía del Valle del Támesis. El arresto ocurre en medio de la atención pública sobre sus antiguos vínculos con el difunto financiero convicto Jeffrey Epstein.
La policía señaló que un hombre de aproximadamente 66 años, originario de Norfolk, en el este de Inglaterra, permanece detenido. Como es habitual en Reino Unido, las autoridades no identificaron públicamente al sospechoso, aunque fuentes confirmaron que se trata de Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III.
El expríncipe, que celebró su cumpleaños número 66 el jueves, se mudó recientemente a la finca real de Sandringham, en Norfolk, tras ser desalojado de su residencia cercana al Castillo de Windsor. La policía había indicado previamente que evaluaba reportes sobre el envío de informes comerciales confidenciales a Epstein en 2010, cuando el expríncipe era enviado especial de Reino Unido para comercio internacional. Estos documentos aparecieron entre los millones de páginas divulgadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en su investigación sobre Epstein.
Oliver Wright, subdirector de la policía del Valle del Támesis, declaró: “Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos información actualizada en el momento oportuno”.
El arresto se produjo después de que circularan imágenes de coches policiales sin distintivos y agentes no uniformados en Wood Farm, la residencia de Mountbatten-Windsor en Sandringham.
Por su parte, el rey Carlos III emitió un comunicado señalando que la ley debe seguir su curso en la investigación sobre su hermano. “Mientras este proceso continúe, no sería correcto por mi parte hacer más comentarios sobre este asunto”, afirmó. El monarca agregó que la familia real continuará con su deber y servicio a la nación, buscando distanciarse de las acciones de Mountbatten-Windsor.
El expríncipe Andrés ya había sido apartado de sus funciones y obligaciones reales en 2019 tras la polémica entrevista con la BBC en la que intentó justificar su relación con Epstein. En 2025, después de la publicación de un libro que detalló más sobre su vínculo con el financiero, Carlos III le retiró el derecho a ser llamado príncipe y le ordenó abandonar su hogar.
La relación entre Mountbatten-Windsor y Epstein ha sido objeto de escrutinio internacional desde hace más de una década, especialmente después de que Epstein se declarara culpable en 2008 por solicitar los servicios de una menor para prostitución y de su arresto por cargos de tráfico sexual en 2019 en Nueva York, donde posteriormente se suicidó mientras esperaba juicio.