El arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, afirmó que la Iglesia Católica está dispuesta a participar en el Plan Michoacán, impulsado por el gobierno estatal, siempre que se integre a todos los sectores de la sociedad y sin renunciar a su papel de voz crítica frente a injusticias y problemáticas sociales.
Durante su primera rueda de prensa como arzobispo, Álvarez Cano explicó que los encuentros sostenidos con autoridades estatales han tenido como eje el diálogo y la colaboración, reconociendo que los desafíos que enfrenta Michoacán como la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades, no pueden resolverse de manera aislada. Por ello, destacó la importancia de la participación de instituciones civiles, educativas, la Iglesia, la familia y la sociedad en general.
“Están muy interesados en que el Plan Michoacán integre a todos los sectores y ha sido parte de nuestra plática; el hecho de colaborar no significa que vayamos a callar”, afirmó, subrayando que la Iglesia mantendrá su espíritu profético y su derecho a denunciar aquello que considera injusto o preocupante.
El arzobispo señaló que su relación con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla marca un nuevo inicio, en el que se busca recomponer el diálogo institucional. Reconoció que en el pasado existieron diferencias personales y situaciones que dificultaron la comunicación, pero aseguró que actualmente hay disposición de ambas partes para trabajar en temas de interés social.
Álvarez Cano precisó que, hasta el momento, no existe un acuerdo formal sobre el papel específico de la Iglesia dentro del Plan Michoacán, y que los encuentros han servido principalmente para expresar preocupaciones y explorar formas de colaboración, siempre sin perder de vista la misión espiritual, pastoral y de acompañamiento de la Iglesia a las