El secretario de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre el aseguramiento de aproximadamente dos toneladas de cocaína en aguas del Pacífico mexicano, frente a las costas de Acapulco.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el funcionario detalló que el decomiso fue resultado de un operativo encabezado por la Secretaría de Marina, en coordinación con la Fiscalía General de la República y la propia SSPC, como parte de las acciones de vigilancia para combatir el tráfico de drogas en rutas marítimas.
La intervención ocurrió a más de 200 millas náuticas al sur-suroeste de Acapulco, donde personal naval detectó y aseguró un cargamento compuesto por 80 bultos que contenían la presunta droga.
De acuerdo con información oficial, la localización del cargamento fue posible gracias a labores de inteligencia naval que permitieron desplegar de manera estratégica recursos marítimos y aéreos. En el operativo participaron una patrulla oceánica, una embarcación menor y diversas aeronaves de la Marina.
El reporte preliminar señala que el peso bruto del cargamento ronda las dos toneladas de cocaína, aunque la cifra exacta será determinada una vez que se realicen los peritajes ministeriales correspondientes.
Tras el aseguramiento, los paquetes fueron trasladados a puerto para quedar a disposición del Ministerio Público Federal, instancia que se encargará de integrar la carpeta de investigación y realizar el pesaje oficial de la sustancia.
En su mensaje, García Harfuch destacó que este decomiso se suma a otros realizados durante la actual administración federal. “En la presente administración suman más de 60 toneladas de esta droga aseguradas en mares mexicanos, lo que representa una afectación directa a las estructuras financieras del crimen organizado y evita que esta droga llegue a las calles”, señaló.
El Gabinete de Seguridad indicó que estas acciones forman parte de las operaciones permanentes de vigilancia que se realizan en aguas nacionales para frenar el trasiego de drogas provenientes principalmente de Sudamérica, que utilizan las rutas del Pacífico para su traslado hacia territorio mexicano y, posteriormente, hacia Estados Unidos.
Hasta el momento, las autoridades federales no han reportado personas detenidas en relación con este aseguramiento, mientras continúan las investigaciones para determinar el origen y destino del cargamento.