Autoridades federales aseguraron una fábrica clandestina de cigarros apócrifos en Huixquilucan, Estado de México, donde localizaron toneladas de tabaco, maquinaria industrial y otros insumos utilizados para la elaboración y empaquetado de productos falsificados.
La Fiscalía General de la República (FGR) estimó que el aseguramiento representa una afectación de entre 225 y 330 millones de pesos al mercado ilícito de tabaco, cálculo que contempla no solo el producto terminado, sino también la maquinaria, los insumos y la capacidad de producción del inmueble.
Durante el cateo fueron aseguradas alrededor de 60 toneladas de cigarros apócrifos, equivalentes a más de 2 millones de unidades, además de cuatro máquinas para la elaboración de cigarros, filtros, tabaco, papel, celofán, plantillas para empaques y otros materiales.
La operación derivó de una investigación sobre un inmueble presuntamente utilizado para la fabricación, almacenamiento y distribución de cigarros falsificados. De acuerdo con la FGR, las indagatorias apuntan a una posible red con presencia en distintos puntos de comercialización de la Zona Metropolitana del Valle de México.
En el operativo también fueron detenidos tres hombres, dos de ellos de nacionalidad extranjera, quienes junto con los objetos asegurados quedaron a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.
La Fiscalía señaló que el aseguramiento destaca por el volumen de mercancía y la capacidad de producción localizada, al considerarlo un posible centro clandestino de producción de tabaco de características poco comunes.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer cómo operaba la estructura, identificar a quienes estarían involucrados y determinar los puntos que formaban parte de la presunta cadena de producción y distribución.