Natalie Harp, una de las asesoras más cercanas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trabajó durante más de un año en la Casa Blanca sin contar con una autorización de seguridad, pese a que este trámite es habitual entre los empleados que laboran en el Ala Oeste.
Harp habría rechazado en varias ocasiones iniciar el proceso para obtener dicha autorización. La situación generó inquietud entre funcionarios de seguridad y de la oficina del abogado presidencial por el acceso que tenía la asesora dentro del entorno del mandatario.
Ante las preocupaciones, Trump intervino personalmente y Harp finalmente completó los formularios necesarios para iniciar una investigación federal de antecedentes. Posteriormente obtuvo la autorización, según personas familiarizadas con el caso.
La asesora mantiene acceso constante al presidente y se encarga de filtrar parte de la información que recibe diariamente. También suele llevar consigo un dispositivo para imprimir noticias, publicaciones de redes sociales y otros contenidos que entrega a Trump, por lo que fue apodada “la impresora humana”.
Harp, de 35 años, acompaña al mandatario durante viajes y actividades oficiales y participa en la preparación y publicación de contenido en Truth Social, la plataforma utilizada por Trump.
La asesora comenzó a trabajar con Trump después de dejar la cadena One America News Network en 2022. Desde entonces aumentó su presencia en el círculo presidencial hasta convertirse en una de sus colaboradoras de mayor confianza.
El caso ha generado cuestionamientos sobre el acceso que tuvo Harp a información y espacios de la Casa Blanca antes de contar con la autorización correspondiente.