Jorge Mario Bergoglio, conocido mundialmente como el papa Francisco, fue el primer pontífice latinoamericano y el último en visitar México, su papado se distinguió por una intensa labor pastoral enfocada en la justicia social, el respeto a la dignidad humana y el acercamiento con los pueblos del sur global.
Durante su visita a México, del 12 al 17 de febrero de 2016, Francisco recorrió cinco entidades federativas: Ciudad de México, Estado de México, Chiapas, Michoacán y Chihuahua.
A lo largo de su gira sostuvo encuentros con sectores vulnerables y presidió misas multitudinarias, incluyendo una ceremonia histórica en Ciudad Juárez, a escasos metros de la frontera con Estados Unidos, dedicada a las y los migrantes.
Su presencia en territorio mexicano consolidó la relación entre El Vaticano y el país, y reafirmó su papel como líder espiritual y promotor del diálogo intercultural.
La visita fue resultado de un proceso diplomático iniciado en 2014, cuando el entonces presidente Enrique Peña Nieto visitó al pontífice en El Vaticano.
En 2015, Francisco anunció oficialmente que viajaría a México en febrero del año siguiente. A su llegada, fue recibido por cientos de miles de fieles que salieron a las calles para saludarlo en su recorrido a bordo del papamóvil.
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El itinerario incluyó encuentros con autoridades, indígenas, trabajadores, niños, jóvenes, enfermos, adultos mayores y personas privadas de la libertad, lo que evidenció su compromiso con los sectores más desfavorecidos de la sociedad.
Morelia: un mensaje de esperanza entre jóvenes y religiosos
El martes 16 de febrero de 2016, el papa Francisco arribó a Morelia, Michoacán, una de las regiones más golpeadas por la violencia e inseguridad. Ahí encabezó diversas actividades enfocadas en reforzar el papel de la Iglesia como agente de paz y esperanza.
En el Estadio Morelos, se reunió con miles de jóvenes y miembros del clero, a quienes dirigió un emotivo mensaje sobre la importancia de no dejarse arrebatar la esperanza ni ceder al miedo.
“El narcotráfico, la corrupción y la desesperanza no pueden tener la última palabra”, afirmó el papa ante una multitud que lo aclamó con entusiasmo.
Su llamado a la unidad y al compromiso social resonó especialmente en un contexto de desigualdad y conflicto que afecta a muchas comunidades michoacanas.
Sin embargo, esta jornada también fue recordada por un episodio inesperado.
Durante un recorrido entre los fieles, uno de los asistentes jaló con fuerza al pontífice, provocando que perdiera el equilibrio. La respuesta del papa fue tajante: “No seas egoísta, hijo”, dijo visiblemente molesto.
El incidente se viralizó en redes sociales y desató debate en la opinión pública, aunque para muchos fieles no opacó el sentido espiritual de su mensaje.
Francisco fue el séptimo papa en visitar México, país que también recibió en cinco ocasiones a Juan Pablo II y una vez a Benedicto XVI.
Su legado en América Latina quedará vinculado a una Iglesia más cercana al pueblo, con un liderazgo firme pero humano, y con un constante llamado a transformar la fe en acciones concretas de justicia, fraternidad y reconciliación.
El Papa Francisco en Morelia dándonos la mejor frase: no seas egoísta. pic.twitter.com/ZZfCSNSbaj
— andrea (@andrearendon__) April 21, 2025