Los astronautas de la misión Artemis II iniciaron este jueves los preparativos finales para su reingreso a la Tierra y el amerizaje programado para el viernes, en lo que será su última jornada completa en el espacio tras convertirse en los primeros humanos en orbitar la Luna en más de medio siglo.
La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, comenzó el noveno día de misión con la canción Lonesome Drifter, del artista Charley Crockett, elegida por la NASA como señal de despertar.
Durante la jornada, los astronautas realizarán una maniobra de corrección en su trayectoria de retorno, la segunda desde que sobrevolaron la Luna el pasado lunes, además de repasar los procedimientos clave para la reentrada y mantener comunicación con el equipo de control de vuelo.
El amerizaje está previsto para las 20:07 horas (tiempo del este de Estados Unidos) en el océano Pacífico, frente a las costas de California, donde serán recibidos por fuerzas militares y sometidos a evaluaciones médicas. Con ello, concluirá una misión de diez días que inició con el lanzamiento desde Cabo Cañaveral y que marca el regreso de vuelos tripulados a la órbita lunar desde el histórico Apolo 17.
Actualmente, la nave Orión se encuentra a menos de 240 mil kilómetros de la Tierra y viaja a una velocidad aproximada de 4,450 kilómetros por hora.
Como parte de los preparativos, la tripulación acondiciona la cabina y asegura sus asientos para la fase crítica de reentrada, que iniciará con el desacople de la cápsula 42 minutos antes del amerizaje. Durante este proceso, la nave enfrentará temperaturas superiores a los 2,500 grados centígrados, convirtiéndose en una bola de fuego al ingresar a la atmósfera terrestre.
Este momento es considerado uno de los más delicados de la misión, ya que la cápsula alcanzará velocidades de hasta 10,657 metros por segundo. El escudo térmico, reforzado tras ajustes realizados luego de la misión no tripulada Artemis I en 2022, será clave para proteger a los astronautas de las extremas condiciones.
La misión Artemis II representa un paso crucial en los planes de exploración lunar y futura llegada del ser humano a Marte, consolidando el regreso de la exploración tripulada más allá de la órbita terrestre.