Los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) permanecieron cerca de dos horas dentro de la cápsula Dragon de SpaceX como medida preventiva, luego de que se detectara una nueva fuga de aire en el segmento ruso de la estación orbital.
La medida fue ordenada por la NASA mientras especialistas de la agencia espacial rusa, Roscosmos, realizaban trabajos para localizar y reparar las filtraciones en el módulo ruso Zvezda, una zona que desde hace varios años presenta problemas recurrentes de pérdida de presión.
De acuerdo con la portavoz de la NASA, Bethany Stevens, la decisión de trasladar temporalmente a la tripulación a la nave Dragon se tomó “por precaución” ante la posibilidad de una evacuación de emergencia. Sin embargo, tras la suspensión de las labores de reparación por parte de Roscosmos y una nueva evaluación técnica de la situación, los astronautas pudieron regresar a la estación y reanudar sus actividades normales.
Roscosmos informó que fueron detectadas dos fugas de aire en el compartimento de transición del módulo Zvezda. Una de ellas ya fue sellada con un compuesto hermético, mientras que la segunda continúa bajo análisis para determinar el método de reparación más adecuado. La agencia rusa aseguró que la presión interna de la estación se mantiene estable y que no existe una amenaza inmediata para la tripulación.
El incidente reavivó las preocupaciones sobre el estado de una sección de la estación espacial que ha registrado grietas y filtraciones desde 2019. De hecho, la NASA ha catalogado este problema como uno de los riesgos técnicos más importantes para la operación de la EEI, debido a la incertidumbre sobre el origen exacto de las fugas.
Actualmente, siete astronautas y cosmonautas se encuentran a bordo de la Estación Espacial Internacional, cuya operación conjunta involucra a Estados Unidos, Rusia, Europa, Japón y Canadá. Las agencias espaciales continúan trabajando de manera coordinada para encontrar una solución permanente al problema.