Un ataque armado contra el Hospital Universitario de Al Deain, capital de Darfur Oriental, dejó al menos 64 personas muertas y 89 heridas, informaron autoridades sanitarias internacionales. Entre las víctimas fatales se encuentran 13 niños, dos enfermeras, un médico y varios pacientes que se encontraban recibiendo atención médica al momento de la agresión.
La Organización Mundial de la Salud detalló que el ataque ocurrió durante la noche del viernes y provocó daños severos en áreas clave del hospital, incluyendo los servicios de pediatría, maternidad y urgencias, lo que dejó al centro médico fuera de operación.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, condenó los hechos a través de un mensaje público, donde advirtió que también resultaron heridos ocho trabajadores sanitarios. Señaló que la agresión no solo representa una tragedia humana inmediata, sino que agrava la crisis de atención médica que enfrentan comunidades vulnerables.
En el contexto de la guerra civil que afecta al país africano desde abril de 2023, la OMS ha documentado al menos 213 ataques contra instalaciones de salud y personal médico. Estos hechos han provocado la muerte de 2 mil 36 personas y han dejado 720 lesionados, reflejando el grave deterioro de las condiciones humanitarias.
El organismo internacional hizo un llamado urgente para reducir la escalada del conflicto y garantizar la protección de civiles, personal médico y trabajadores humanitarios. También reiteró que las instalaciones sanitarias no deben ser consideradas objetivos de guerra bajo ninguna circunstancia.
La OMS no atribuyó la autoría del ataque ocurrido en Al Deain, localidad que actualmente se encuentra bajo control de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido, agrupación enfrentada con el ejército de Sudán.
De acuerdo con el derecho internacional humanitario, los ataques dirigidos contra hospitales y otras infraestructuras civiles pueden ser considerados crímenes de guerra.