Al menos 70 personas murieron y otras 30 resultaron heridas tras un ataque armado en la región de Artibonite, en Haití, de acuerdo con un balance del Colectivo de Defensa de los Derechos Humanos, cifra que supera ampliamente los datos oficiales.
Inicialmente, la policía reportó 16 fallecidos y 10 lesionados, mientras que un informe preliminar de protección civil elevaba el saldo a 17 muertos y 19 heridos. Sin embargo, el organismo de derechos humanos calificó los hechos como una “masacre” y aseguró que la violencia obligó a casi 6 mil personas a abandonar sus hogares.
El ataque ocurrió en la zona de Jean-Denis, dentro del departamento de Artibonite considerado el principal productor agrícola del país y fue atribuido a integrantes de la banda Gran Grif, según autoridades locales.
Desde Naciones Unidas, un portavoz del secretario general condenó el hecho y advirtió que la violencia refleja el deterioro de la seguridad en el país. Además, pidió una investigación exhaustiva, al señalar que las estimaciones de víctimas oscilan entre 10 y 80 personas.
El Colectivo denunció la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad y acusó a las autoridades de abandonar la región a merced de grupos armados, en medio de una crisis que se ha extendido más allá de Puerto Príncipe.
La escalada de violencia también ha provocado desplazamientos recientes en zonas cercanas como Verrettes, donde incursiones armadas obligaron a miles a huir hacia otras localidades, incluida Petite-Rivière.
En este contexto, Estados Unidos ofreció en marzo una recompensa de hasta 3 millones de dólares por información sobre las actividades de las bandas Gran Grif y Viv Ansanm, ambas catalogadas como organizaciones terroristas por Washington.
A pesar de operativos reforzados por fuerzas haitianas con apoyo internacional, no se ha logrado la captura de líderes clave. La crisis ha dejado más de un millón de desplazados y cerca de 20 mil muertos desde 2021, en un contexto que también ha agravado la inseguridad alimentaria en el país.