Moscú vivió una de las mayores ofensivas con drones ucranianos de los últimos años, luego de que más de 120 artefactos fueran lanzados contra la capital rusa y sus alrededores en un periodo de 24 horas, informaron autoridades locales.
Tan solo este domingo, más de 80 drones fueron detectados durante la ofensiva, que dejó al menos tres personas muertas y 16 heridas, además de daños en viviendas, edificios y zonas industriales de la región de Moscú.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, justificó la operación como una medida para presionar a Rusia y obligarla a detener la guerra.
Pese a la extensa red de defensa antiaérea que protege la capital rusa, varios drones lograron atravesar los sistemas de seguridad y alcanzar distintos puntos de la ciudad y municipios cercanos.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que una mujer murió luego de que un dron impactara una vivienda en el distrito de Starbéevo, en Jimki, ciudad ubicada en la periferia de Moscú. Además, señaló que otro hombre quedó atrapado bajo los escombros.
Vorobiov también confirmó la muerte de dos hombres en la localidad de Pogorelki, en Mitischi, donde restos de un dron cayeron sobre una construcción.
Las autoridades reportaron daños en edificios y casas en las ciudades de Krasnogorsk e Istra, al oeste de Moscú, donde cuatro personas resultaron heridas. Asimismo, una vivienda se incendió en Subbótino, en el distrito de Naro-Fominsk.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, indicó que 12 de los heridos eran trabajadores de la refinería de Moscú, quienes se encontraban cerca de la entrada de la planta al momento del impacto de los drones.
Aunque el ataque provocó afectaciones en distintas zonas de la capital rusa, las autoridades aseguraron que las operaciones de la refinería no fueron suspendidas.