Al menos 38 personas murieron tras un ataque con drones rusos contra un almacén utilizado para guardar municiones en la localidad de Myla, en la región de Kiev, donde las explosiones provocaron un incendio de grandes dimensiones y afectaron viviendas y edificios cercanos.
El ataque ocurrió durante la noche del sábado y provocó detonaciones que se prolongaron durante las primeras del domingo. De acuerdo con autoridades ucranianas, en el sitio se almacenaban proyectiles, minas, drones y otro tipo de municiones, cuya explosión agravó considerablemente los efectos del impacto inicial.
Además de las personas fallecidas, decenas resultaron heridas y cientos de habitantes tuvieron que ser evacuados. Al menos 130 viviendas fueron dañadas, mientras que un centro de atención para adultos mayores y personas con discapacidad también sufrió afectaciones.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó lo ocurrido como una situación grave y cuestionó que material explosivo estuviera almacenado cerca de zonas habitadas. Las autoridades ucranianas abrieron una investigación penal para determinar si hubo negligencia en el manejo y ubicación de las municiones.
El ataque se produjo en medio de una nueva ola de bombardeos rusos contra Kiev y otras regiones de Ucrania. Durante varios días se han registrado ataques con drones y misiles, mientras Ucrania continúa reforzando sus operaciones de largo alcance contra objetivos dentro de territorio ruso.
Con 38 víctimas mortales, el ataque contra el almacén se convirtió en el episodio con mayor número de fallecidos provocado por una ofensiva rusa en Ucrania durante 2026.