Un nuevo ataque ruso de gran escala contra Kiev dejó al menos 12 personas muertas y 34 heridas, de acuerdo con los reportes de las autoridades ucranianas, luego de una ofensiva en la que se utilizaron misiles y drones contra distintos puntos de la capital.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, confirmó el número de fallecidos, mientras el Servicio Estatal de Emergencias informó sobre 34 personas lesionadas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, señaló que otra persona murió en la región de Kiev, con lo que el saldo general de víctimas mortales asciende a 13.
Zelenski afirmó que Rusia había preparado el ataque durante un periodo prolongado y que empleó una combinación de misiles balísticos, proyectiles de crucero y drones con el objetivo de provocar daños principalmente en infraestructura civil.
Entre las estructuras afectadas en Kiev se encuentran edificios habitacionales, incluido uno de varios niveles cuyas plantas superiores quedaron destruidas. También resultaron dañados un hospital infantil y una escuela.
La ofensiva alcanzó además otras regiones del país. En Odesa, drones rusos atacaron un puesto fronterizo cercano a Moldavia, mientras que en Cherníguiv se reportaron daños en infraestructura relacionada con el suministro de gas.
El mandatario ucraniano reclamó una mayor respuesta internacional ante los ataques y sostuvo que Rusia difícilmente buscará una salida negociada mientras Ucrania no cuente con sistemas suficientes para hacer frente a los misiles balísticos.
Zelenski destacó que Kiev continúa trabajando en el desarrollo de su iniciativa de defensa antibalística FREYJA, aunque señaló que por ahora los sistemas Patriot siguen siendo indispensables para proteger a la población.
Como homenaje a las víctimas, el gobierno de Kiev declaró este viernes como día de luto. Durante la jornada, las banderas permanecerán a media asta y se suspenderán las actividades de entretenimiento en la capital.