Ataques con drones lanzados por Rusia y Ucrania dejaron al menos ocho personas muertas y decenas de heridas durante las últimas horas, en una nueva escalada de los enfrentamientos aéreos entre ambos países.
En Ucrania, los ataques rusos dejaron cinco personas muertas. Dos fallecieron en Kiev tras el impacto de drones contra dos estaciones de combustible, mientras que otras víctimas fueron reportadas en las regiones de Dnipropetrovsk y Járkov. En la capital ucraniana también resultaron heridas al menos 12 personas, entre ellas un menor de edad.
Las autoridades ucranianas informaron además de daños en edificios residenciales y otras instalaciones. Los ataques con drones se han intensificado durante las últimas semanas y han alcanzado infraestructura energética, logística y de transporte en distintas zonas del país.
En territorio ruso, autoridades regionales reportaron tres personas muertas durante ataques con drones atribuidos a Ucrania. Dos fallecieron en la región de Tula, donde también se registraron tres personas heridas, mientras que otra víctima fue reportada en Kursk.
Los ataques se producen mientras Rusia y Ucrania mantienen una creciente ofensiva contra infraestructura considerada estratégica para las operaciones militares y el suministro de combustibles. Ucrania ha dirigido ataques contra refinerías, instalaciones energéticas y centros logísticos en territorio ruso, mientras Rusia mantiene ataques aéreos contra distintas regiones ucranianas.
Ambos gobiernos sostienen que sus operaciones están dirigidas contra objetivos vinculados con las capacidades militares del adversario, mientras continúan los reportes de víctimas civiles y daños en zonas habitadas.