Dos ataques con explosivos contra instalaciones militares en Cali y Palmira, en el departamento del Valle del Cauca, Colombia, dejaron daños en infraestructura sin que se reportaran víctimas mortales ni personas lesionadas.
Uno de los hechos ocurrió en Palmira, donde un vehículo cargado con explosivos se impactó contra el Batallón de Ingenieros Agustín Codazzi, provocando una fuerte explosión que generó afectaciones en las instalaciones militares y puso en riesgo a la población cercana.
El otro ataque se registró en Cali, donde un microbús explotó tras el lanzamiento de artefactos contra el Batallón Pichincha, sede de la Tercera Brigada del Ejército. En el sitio fueron localizados varios explosivos adicionales, algunos dentro del cantón militar y otros en los alrededores, sin que detonaran.
Las autoridades atribuyen de manera preliminar los hechos a la columna Jaime Martínez, vinculada a disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. También se investiga la posible relación entre ambos ataques por su cercanía geográfica y temporal.
Autoridades estatales y de seguridad manifestaron rechazo a los atentados y anunciaron el despliegue de operativos para identificar a los responsables, mientras continúan las labores de verificación de daños en ambas instalaciones.