El entusiasmo por el Mundial 2026 ha impulsado un incremento en la venta de playeras de imitación y otros artículos no oficiales en la Ciudad de México, una de las tres sedes mexicanas del torneo junto con Guadalajara y Monterrey. En mercados, tianguis y puestos ambulantes es común encontrar camisetas de selecciones nacionales, réplicas del trofeo, llaveros, balones y diversos souvenirs a precios considerablemente menores que los productos originales.
Las playeras de la Selección Mexicana de fabricación no autorizada se comercializan desde unos 250 pesos, mientras que una camiseta oficial supera los 2 mil pesos. Esta diferencia de precio ha llevado a muchos aficionados a optar por las versiones de menor costo, especialmente durante el desarrollo del torneo.
El informe “Mapping Global Trade in Fakes 2025”, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, ubica a México como el séptimo mayor comprador de mercancías falsificadas en el mundo. Especialistas consideran que el crecimiento de este mercado responde a factores como la informalidad, la corrupción en las aduanas, la impunidad y el elevado precio de los artículos oficiales.
En zonas como el Centro Histórico y el barrio de Tepito, comerciantes reportan un incremento en la demanda de productos relacionados con el Mundial, tanto en ventas presenciales como por internet. Algunos vendedores señalan que el desempeño de la Selección Mexicana durante el torneo ha favorecido el aumento en las ventas y en el precio de las camisetas de imitación.
Ante esta situación, autoridades federales han realizado operativos para asegurar mercancía presuntamente apócrifa y reforzar la protección de la propiedad intelectual. Paralelamente, empresas que comercializan productos oficiales han incrementado sus campañas de promoción y presencia en plataformas digitales para atraer consumidores y diferenciar sus artículos de las copias que circulan en el mercado informal.