El robo de combustibles en México registró un incremento durante 2025, con un aumento de 15 por ciento en el volumen sustraído, lo que impactó de manera significativa las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El volumen promedio de hidrocarburo robado alcanzó los 19 mil 600 barriles diarios, frente a los 17 mil barriles registrados en 2024. Esta variación se tradujo en pérdidas superiores a los 23 mil millones de pesos en el año.
La empresa señaló que este delito afecta directamente sus ingresos, al reducir la cantidad de producto disponible para su comercialización y al incorporar los costos de producción dentro de las pérdidas.
El fenómeno del llamado huachicol no se limita a la extracción ilegal mediante tomas clandestinas, sino que también incluye actividades como la adulteración, transporte, almacenamiento y distribución ilícita de combustibles.
A pesar de las acciones implementadas para contener este problema, la petrolera indicó que no se ha logrado una mejora sostenida en su combate. Aunque el número de tomas clandestinas registró una ligera disminución en el mismo periodo, el volumen total de combustible robado aumentó.
La empresa también advirtió sobre riesgos adicionales vinculados a estas prácticas, como posibles actos de sabotaje, violencia contra instalaciones y afectaciones ambientales, además de la eventual participación de personal interno o funcionarios en estas actividades ilícitas.