Durante un recorrido realizado el primer fin de semana del año en diversos comercios, se constató que el precio promedio del kilogramo de huevo alcanzó los 50 pesos, mientras que en los supermercados la docena se vende en aproximadamente 42 pesos.
El ajuste representa un incremento cercano al 15 % en comparación con el año anterior, cuando el kilo se ofrecía a 44 pesos, generando una fuerte presión sobre el presupuesto de los hogares mexicanos.
En la Central de Abasto de Iztapalapa, Ciudad de México, el precio del huevo blanco oscila entre 33.50 y 46 pesos por kilo, con un promedio de 39 pesos, mientras que el huevo rojo se comercializa entre 48 y 52 pesos por kilo.
Te puede interesar: Sheinbaum firma acuerdo para control de precios de la canasta básica
El aumento impacta no solo a los consumidores finales, sino también a los pequeños comerciantes y mercados locales, que luchan por mantener precios competitivos frente a las grandes cadenas de autoservicio.
A eso se suma el alza en otros productos básicos como la leche, el pollo y la carne de cerdo, intensificando la “cuesta de enero” y generando preocupaciones sobre su posible prolongación hasta marzo.
Además, el jitomate, otro producto clave en la dieta mexicana, registró un incremento del 6.65 % en su precio durante la primera quincena de diciembre de 2024, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Inegi.
Representantes del sector agrícola han advertido que el encarecimiento de insumos, como fertilizantes y transporte, ha llevado a ajustes inevitables en los precios finales, afectando directamente los bolsillos de los mexicanos, especialmente de los sectores más vulnerables.