Una tormenta geomagnética severa sorprendió la noche del martes a los habitantes del norte de México, cuando los cielos de Baja California se tiñeron de verdes, rojos y morados, un fenómeno poco común en la región.
Vecinos de Tijuana, Mexicali y Tecate compartieron en redes sociales impresionantes fotografías de las luces que cruzaron el cielo, producto del impacto de una eyección de masa coronal (CME) emanada del Sol que alcanzó la magnetósfera terrestre.
El evento, provocado por una ola de plasma solar altamente cargada, alteró el campo magnético del planeta y generó las llamadas auroras boreales, visibles en latitudes mucho más bajas de lo habitual. Estas luces se forman cuando las partículas solares chocan con el oxígeno y el nitrógeno en la atmósfera, liberando energía en forma de luz visible.
De acuerdo con meteorólogos espaciales, la tormenta alcanzó niveles considerados severos, lo que permitió que las auroras se observaran no solo en el norte de México, sino también en partes del sur de Estados Unidos, como Kansas, Colorado y Texas.
Especialistas advirtieron que esta podría ser una de las explosiones solares más potentes del año, y que la intensidad de las luces depende de cómo el plasma interactúe con el campo magnético terrestre.
Aunque el fenómeno no representa un peligro directo para la población, los expertos continúan monitoreando la actividad solar ante posibles repercusiones en sistemas de comunicación, redes eléctricas y navegación satelital.