Debido a la división del mundo en 24 husos horarios, Australia se ubicó entre los primeros países en recibir el 2026, dando inicio a las celebraciones de Año Nuevo con el tradicional conteo regresivo y un espectáculo de fuegos artificiales que iluminó el cielo y marcó el comienzo del nuevo año.
Miles de personas se reunieron para compartir el momento, entre abrazos, sonrisas y mensajes de buenos deseos junto a familiares y amigos. El estallido de luces y colores tras la medianoche generó un clima de alegría y esperanza, dando paso simbólico a una nueva etapa.
En contraste, en Indonesia, uno de los países más cercanos a Australia, las celebraciones fueron moderadas como muestra de solidaridad con las comunidades afectadas por las catastróficas inundaciones que azotaron hace un mes a la isla de Sumatra y que provocaron la muerte de 1,100 personas. En la turística isla de Bali, los conciertos y los fuegos artificiales fueron cancelados y sustituidos por un evento cultural con la participación de 65 grupos que presentaron danzas tradicionales.
En Australia, la costa este recibió el 2026 dos horas después de Nueva Zelanda. En Sídney, la ciudad más grande del país, los festejos estuvieron marcados por un fuerte operativo de seguridad y por el recuerdo del tiroteo masivo ocurrido hace menos de un mes durante una celebración en Bondi Beach. Aun así, miles de personas se congregaron en el paseo marítimo del centro de la ciudad para presenciar el espectáculo de fuegos artificiales, bajo una estricta vigilancia policial.
Por su parte, Auckland, en Nueva Zelanda, volvió a ser la primera gran ciudad del mundo en recibir el 2026. Como es tradición, una multitud se reunió en el centro urbano para observar el impactante show de fuegos artificiales lanzados desde la emblemática Sky Tower, que marcó el inicio del Año Nuevo a nivel global.